La historia de Studio Kat

Studio Kat se remonta al verano de 2002. Durante el mes de Julio, Pedro Kat (a quien nadie conocía por este nombre, sino como Pedro a secas, o PakoKat, en foros de Internet), que por aquel entonces acababa de editar un fanzine cutre-chungo, KPow (que redibujaría para Studio Kat un año más tarde), compró un fanzinillo simpático en una tienda de cómics de Valencia. Aquel fanzine se llamaba ZAZEN. Era un fanzine de los de cortar y pegar con tijeras y cola, maquetado a Word, muy sencillo, pero a la vez cargado de ilusión y humor. Y era de unas chicas de Quart de Poblet. El Kat no se lo pensó, y ya que por aquel entonces se había quedado sin grupo de dibujo (había sido abandonado a su suerte,,, la vida del fanzinero es dura), mandó una carta al equipo de ZAZEN, por si les interesaba alguna colaboración. Y recibió respuesta en una semana. Así, el Kat conoció a Zulai.

La chispa del estudio había saltado.

Zulai también se encontraba sin grupo. Las chicas de ZAZEN eran de distintos puntos de España y no se podían coordinar bien para lanzar nuevos números (no tenían Internet,,,). La unión hace la fuerza, y pronto, junto con Irene, compañera de clase de Zulai en Bachillerato, fundaron Studio Kat, heredando el nombre del grupo de Pedro, que conservaba su infraestructura, escasa pero útil. Además, el nombre mola. Y de ahí Pedro obtuvo su mote actual, Kat.

Tras un año de dibujo, práctica, y cosssas, los tres seres arrejuntados lanzaron tres fanzines: KPow STARTER, Embraisse-Moi y Dracoon Genesis, junto con un juego de rol de KPow. El proyecto quizás les vino demasiado grande para ser el primero en conjunto (tres fanzines a la vez, shit little parrot), pero el resultado fue bueno. Y un año más tarde, después de colaboraciones con otros fanzines de las Casas de Juventud de Quart de Poblet, sacarían el KATZ VOLUME 1, un pequeño éxito (más de 400 copias vendidas) coincidiendo con el Salón del Manga de 2004, dentro del sello faneditorial Epicentro. Studio Kat estaba consolidado.

En Abril de 2005, el Grupo de Cómic de Quart de Poblet organizó las I Jornadas de Manga de Quart. Y fue a raíz de ese evento que el estudio se puso en contacto con potrollones de gente nueva, autores con buenas ideas y carentes de medios. Muchos de ellos pasaron a formar parte de las filas del estudio de manera activa, como Neerai, Terrans, Peik, Shirubia, Disi o Bartu. Fue entonces cuando aparecieron los LADRIDOS, fanzines gratuitos eventuales que admiten toda clase de colaboraciones, como soporte publicitario para el estudio, y como una forma de búsqueda de "nuevos talentos" que asimilar. Ñam, ñam. Studio Kat tiene una actividad creciente, que se expande en todas direcciones, con la autoedición de fanzines y la publicación de tiras cómicas y demás material por parte de revistas o diarios.

Para las Burjassotaku (Septiembre 2005) aparecería CHOPPED TEAM, y poco después, con motivo del Saló del Manga (Octubre 2005), el volumen 2 del fanzine KATZ, KATZ FANTASY X-2, haría su irrupción, convirtiéndose en el fanzine más vendido del Saló del Manga por segundo año consecutivo, según fuentes poco fiables pero que nos alegraron mucho. Tras un tiempo de merecido descanso, y una buena fiesta de Nochevieja, retomamos la actividad en 2006 con más números de LADRIDO y toda clase de colaboraciones para fanzines y publicaciones extrañas y raras y malas. De nuevo en Octubre, y de nuevo en el Saló del Manga, aparecería el siguiente volumen de KATZ, eKATZgelion, el tercero de la saga, con unas ventas moderadas que se dispararían después en Otaku Expression y nos permitirían seguir en la brecha un año más. Además, en el mismo año la webe que estás leyendo, StudioKat Network, abría sus páginas al caos, el humord y la desorganización que nos caracterizan.

En 2007 celebramos por todo lo alto el quinto aniversario del estudio. Estaban a bordo del equipo casi todos los que botamos el barco en su primer viaje, más los que se unieron poco a poco durante estos años y todavía no han saltado por la borda. Nakamas para siempre. Un año extraño pero productivo: los LADRIDOS se despedían de los lectores en su número 9-10, y con ellos algunos de nuestros autores se separaban del grupo. Pero aunque el papel perdía relevancia, las tiras onlain comenzaron a desarrollarse poco a poco y a ganar periodicidad (ejem!). También se celebraron las jornadas Otakuart 07 con mucha más afluencia de gente que en años anteriores, inauguramos el circuito SmackKatz de lucha con plastelinas por jornadas de cómic, arrancamos unas cuantas risas forzadas con nuestra sección de Pressing Katz, y lanzamos a vuestras estanterías el nuevo Shonen KATZ.

Y ahora, en 2008, la actividad no para. Continuamos con las tiras onlain, Bartu se ha lanzado a publicar su propio fanzine, Movida Zombie en Diskotron, continuamos armándola en eventos comiqueros de toda España y cada vez apestamos un poquito menos. ¡Incluso atacamos varios frentes! El papel se nos queda pequeño, y de esa pretensión egocéntrica de hacer de todo (mal, pero de todo) nace EXTUDIO TAK, nuestro programa Youtuberd de humor absurdo o, como mínimo, poco inteligente. Pero no es lo único. Kingdom KATZ y Bleagh son los nombres de los nuevos proyectos digitales de este site, junto con el afamado doujinshi LxMisa que tantas y tantas visitas nos ha aportado. El Oekaki crece a marchas forzadas, los LADRIDOS planean un triunfal regreso, el foro de Studio Kat gana adeptos, la vida nos sonríe y la gente ya nos linka desde otras páginas, pero no con odio como antaño, sino con pequeños esbozos de sonrisa en los labios. Que ya es mucho.

Studio Kat es un equipo de gente joven (desde los 18 hasta los 25), y resulta curioso que un puñado de vagos universitarios (o no) hayan montado todo este tinglado desde críos (el promotor del estudio, Pedro Kat, cuenta ahora con 22 años, y tenía 16 cuando comenzó la fiesta). Desde el año 2006, Studio Kat cuenta también con distribución nacional dentro de la faneditorial Epicentro.

Por ahora estamos logrando una forma de alcanzar la profesionalidad mediante la edición de fanzines y el esfuerzo personal de sus integrantes. Con sus autores con carreras en proceso y profesionalización incipiente, todavía queda mucho por delante hasta encontrar un hueco en el mundillo. Seguiremos moviéndonos hasta donde sea necesario.

Sin complejos.