Cosas que suenan a estafa

La gente de Subcultura sabe de esta maravilla desde hace tres días, pero nosotros nos hacemos eco hoy. Internet va demasiado acelerado en comparación con la vida real y nunca nos acostumbraremos. Hablemos de teMEASdeRISA.

La cosa es que hay un chaval que quiere sacar un fanzine y no tiene un chavo, así que hace lo fácil: juntarse con otros dibujantes para publicarlo, pagando cada uno una parte. Pero con esto de las tecnologías digitales y que no tiene gente cerca a la que proponérselo va y lo sube a Internet. Como un proyecto de crowdfunding. Que además viene a decir: dadme dinero y os publico. Suena mal, ¿eh?

 

 

Lo normal sería huir como una rata de semejante propuesta, pero hay que entender que esto lo hemos hecho todos toda la vida. Poner dinero para publicarte cosas. El primer KATZ vio la luz porque tres personas sacamos 800 euros de nuestros bolsillos y pagamos una impresión. ¿Por qué suena tan mal esta idea del crowdfunding, entonces? Sin entrar en detalles, la cosa es que:

  1. Los fanzines de colaboración se suelen hacer con una jerarquía organizativa horizontal, aunque siempre haya quién lleve la voz cantante. Cuando la idea sale de una sola persona, sin que haya un apoyo tácito desde el principio por parte de un grupo, esa persona está cumpliendo una labor de "editor" que chirría mucho en un proyecto de colaboración de estas características. No se les pide dinero a unos dibujantes que no han estado implicados desde el principio en el proyecto. No se le pide dinero a alguien, en suma, si luego no va a ver un duro de vuelta. Tardamos un año, pero de aquel primer KATZ recuperamos toda la inversión y volvió a nuestras dolidas cuentas bancarias.
  2. El precio del mecenazgo que propone este zagal no cuadra con números de la vida real. 90 euros por página es así como excesivo. Más todavía lo es pagar 60 euros por publicar una tira cómica. Un cálculo rápido: para un fanzine de 40 páginas con una tirada de 1000 copias en blanco y negro hacen falta unos 800 euros (estoy tirando de números de cabeza), así que si 14 personas hicieran aportación el colega se sacaría un fanzine de gratis, publicando 35 de sus propias páginas. WOW.

Resumiendo, que ya me aburro: pagar por publicar tus propias páginas no es una deshonra. Bienvenidos, autoeditores. Fanzineros de siempre. Lo que no rula es pagar por publicar tus páginas en el cómic con el que otro tío se va a sacar perras o va a lucir palmito. Así no.